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Debe tenerse en cuenta que por esa época (década del 60), el país estaba despegando e incursionando en varios emprendimientos tanto a nivel nacional como internacional al mismo tiempo (agricultura mecanizada empresarial, ganadería selectiva, agroindustria, energía hidroeléctica, etc.). Entre todos estos emprendimientos también estaba la explotación y/o comercialización de hidrocarburos. En efecto, luego de arduas negociaciones, el Estado Paraguayo otorgó una concesión, por término de 15 años, a la Bolivian Oil Company (BOC) para la instalación y explotación de una Refinería de Petróleo en el territorio nacional, con una capacidad inicial de 5.000 barriles diarios (Ley Nº 847, del 18.09.62).
La importación y distribución de los combustibles derivados del petróleo en el Paraguay, estuvo antiguamente (en la década del 50) a cargo de las empresas multinacionales ESSO (que funcionó como empresa independiente desde el año 1957) y SHELL (que desde el año 1995 distribuía a través de la casa Manuel Ferreira S.A.). Sin embargo, el Gobierno paraguayo anhelaba que nuestro país también se hiciera sentir de alguna manera en ese ambiente con algún proyecto industrial de gran envergadura.
La construcción comenzó en 1963 y concluyó en agosto de 1966. La supervisión de las obras estuvo a cargo de una firma norteamericana, que también fiscalizó las pruebas de funcionamiento y la puesta en marcha de la instalación. Después de un periodo de pruebas y ajustes, la instalación entró a operar normalmente a partir del 15 de agosto de 1966, previa transferencia por parte de la BOC de los derechos y obligaciones de la concesión a REFINERÍA PARAGUAYA S.A. (REPSA), iniciando así formalmente sus operaciones en el país, que se habría de prolongar hasta 1981, en que feneció el plazo de la concesión. Por una cláusula del Convenio, la Compañía se comprometía, al expirar el mismo, a entregar la citada Refinería al Estado Paraguayo.
Por Ley Nº 806/80 se autorizó al Poder Ejecutivo a constituir una Entidad Mixta para la explotación de la Refinería de Petróleo. Por Decreto Nº 22.165/81 se constituyó la Entidad de Economía Mixta denominada PETRÓLEOS PARAGUAYOS (PETROPAR), con la capital autorizado de G. 5 mil millones, posteriormente ampliado, con la participación de dicho capital social del 60 % para el Estado y del 40% para REPSA.
Por Decreto Nº 12.267/85 el Gobierno dispuso la adquisición de las acciones correspondientes a los inversionistas privados de la empresa de Economía Mixta, quedando el Estado Paraguayo como único propietario de PETROPAR, por la que ésta se convirtió en Entidad Autárquica, perteneciente al Estado Paraguayo, con personería jurídica y patrimonio propio, con las siguientes funciones principales: Industrialización del petróleo y sus derivados; Comercialización, transporte y distribución de hidrocarburos y sus derivados; prospección y explotación de yacimientos petrolíferos.
La planta Industrial se ha erigido en un predio de 64 has., sobre la margen izquierda del río Paraguay, en el municipio de Villa Elisa, a 15 km. De Asunción, contando asimismo con una planta de almacenes y distribución de combustibles en Hernandarias (Alto Paraná), asentada en un predio de 6,5 has. En cuanto a la Planta de Alcoholes de Mauricio José Troche, la misma inició sus operaciones industriales en 1979, siendo de propiedad de la Administración Paraguaya de Alcoholes (APAL). En 1989, el Poder Ejecutivo encomendó a PETROPAR tomar a su cargo la operación técnica y administrativa de la Planta, y en 1993 se autorizó la adquisición de la misma, que está asentada en un predio actualmente de 130 has., en el distrito de Mauricio José Troche, Departamento de Guairá, distante a 180 km. De Asunción, sobre ruta pavimentada.
La dirección y administración de PETROPAR, de acuerdo con la Ley Nº 2.199 del 08.09.03, está a cargo de un Presidente designado por el Poder Ejecutivo, con todas las facultades para cumplir y hacer cumplir las disposiciones de esta Ley, las de otras leyes pertinentes y los reglamentos de la empresa; establecer normas de dirección y administración; determinar la política y orientación general de la empresa y realizar todas las demás funciones administrativas y operativas que le correspondan por su naturaleza.
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